Por qué Nigeria no es Noruega.


Por qué Nigeria no es Noruega: cómo llevar a la ruina un país con valiosos recursos naturales.

FUENTE Infobae,

Ambas naciones cuentan con enormes reservas de petróleo. Pero mientras el europeo se encuentra entre los más desarrollados del planeta, el africano padece de pobreza y devastación ambiental. ¿Qué hizo mal Nigeria? Una investigación del programa “Ambiente y medio”

Seis de cada diez nigerianos viven con menos de un dólar al día, según la Oficina Nacional de Estadísticas

¿Por qué Nigeria no es Noruega? En la misma época, hace poco más de medio siglo, a tantos kilómetros de distancia hallaron en ambos países la misma cantidad de petróleo en su subsuelo. En la actualidad, Noruega es Noruega y Nigeria ostenta, además de una pobreza abyecta, la destrucción del delta del río Níger. Sus 70.000 kilómetros cuadrados de superficie cubren casi el ocho por ciento de la superficie de uno de los más grandes países del África central, una región con marcada tendencia a la contaminación: antes del petróleo, durante el protectorado británico, era un cúmulo de ríos de aceite. De aceite de palma, su principal producto de exportación.

Luego llegaron el petróleo y Shell. La empresa de origen holandés provocó en 2008 un derrame de 600.000 barriles de petróleo. Pero no fue accidente, sino costumbre. En los años anteriores, el desaprensivo manejo del crudo provocó tantos daños que, según Amnesty International, «destruyó la pesca y el ganado, subió hasta diez veces el precio del pescado y llegó a las reservas de agua potable, además de dañar la vista y producir dolores de cabeza a los lugareños». La empresa negó todo, contaminó los procesos judiciales y abonó una risible indemnización de 70 millones de euros que quedaron atrapados en la otra plaga de la nación africana, la corrupción.

El delta del Níger no se recuperó. Es más, el Instituto Blacksmith lo incluyó reiteradamente -y así sigue hasta el presente-  entre los diez sitios más contaminados del planeta. Es el resultado de esa costumbre llamada saqueo. Entre 1976 y 2001, ya se habían contabilizado siete mil incidentes de vuelco de crudo a las aguas, y prácticamente nada de todo eso ha sido remediado. El Nigerian Medical Journal estimó en 2013 que la contaminación extendida y constante condujo a una reducción del 60 por ciento de la seguridad alimentaria de los hogares nigerianos, sin contar que el contacto permanente con el petróleo y sus gases tóxicos propaga el cáncer y la infertilidad.

Un agricultor local muestra su mano llena de aceita cerca de Ogoni, Nigeria (EPA/MARTEN VAN DIJL)
Un agricultor local muestra su mano llena de aceite cerca de Ogoni, Nigeria (EPA/MARTEN VAN DIJL)

Trans-Niger es el nombre que recibe el oleoducto que Shell maneja desde 1953, tras reemplazar una colonización por otra. El caño, que transporta 180.000 barriles de crudo diarios y derrama otros tantos, atraviesa el mayor humedal de África, una de las mayores concentraciones de biodiversidad del planeta. El oleoducto, ruinoso, oxidado y sin mantenimiento alguno, es la fuente de aporte sistemático del petróleo que impregna el delta del Níger, pues casi un diez por ciento de lo que transporta, se pierde. Y aún así, está claro, es negocio: la remediación, el saneamiento y la protección ambiental no están entre sus costos.

Con una dosis de cinismo equivalente a los derrames, algunos hablan de la «maldición de los recursos naturales« para justificar la desidia de los países dotados de ecosistemas valiosos. Alcanza con llevar la vista a Noruega para desmentirlo.

Cicatrices es una sección del programa Ambiente y Medio que se emite todos los sábados a las 16 por la Televisión Pública Argentina

Ver en enlace original:

https://www.infobae.com/economia/rse/2017/05/03/por-que-nigeria-no-es-noruega-como-llevar-a-la-ruina-un-pais-con-valiosos-recursos-naturales/

Reveses económicos de la historia


Fracasos económicos de la historia

La tulipomania en Holanda (1634): la primera burbuja bursátil de la historia

A principios del siglo XVI los holandeses se volvieron locos con la flor que les haría pasar a la historia: el tulipán.

El embajador holandés en Turquía había puesto de moda estos bulbos y sus compatriotas llegaron a pagar hasta 6.000 florines por una sola flor; una millonada de la época, ya que el salario medio estaba entre 200 y 400 florines.

Lo bautizaron como el negocio de viento, y en él ya no se compraban bulbos reales sino promesas de bulbos que se plantarían en la siguiente primavera. Esta fue la primera burbuja bursátil de la historia.

La locura de El Dorado americano (1720):

En el siglo XVII los europeos de todas las clases sociales ganaban dinero a espuertas comprando participaciones en las llamadas compañías de acciones: Mississippi Company, en París, y South Sea Company en Londres. Mientras estas compañías invertían al otro lado del Atlántico, en Europa se llegaron a emitir billetes, supuestamente avalados por su valor en oro, y se concedieron miles de créditos para compra sus acciones. Pero el negocio real al otro lado del océano no era suficiente para compensar los altos precios de las acciones.

La hiperinflación alemana en 1920 (República de Weimar)

A pesar de su amplia bonanza económica en la actualidad, Alemania no ha estado exenta de graves crisis financieras a lo largo de su historia. Una de las más notorias ocurrió entre los años 1921 y 1923, en el territorio conocido para aquel entonces como la República de Weimar (nombre de Alemania durante el período de entreguerras). No fue la primera ni la más fuerte de la serie de hiperinflaciones que azotaron Europa en los años 1920, pero es el caso más destacado de la historia.

La hiperinflación nació casi inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, gracias al primer pago de las reparaciones que varias naciones le impusieron a Alemania. Para poder honrar las deudas, en agosto de 1921 comenzaron a imprimir marcos de manera desbocada y por ende, inició la devaluación. En ella se sucedieron situaciones como: aumento de los precios, de los tipos de interés, modificaciones del tipo de cambio y abandono de la moneda como unidad de intercambio.

La moneda alemana pasó de un valor de 60 marcos por dólar a 8.000 marcos por dólar hacia finales de 1922. En otras palabras, el costo de la vida se multiplicó 16 veces en un solo año.

La inflación no aminoró hasta 1924, cuando concluyó la emisión indiscriminada de billetes y el gobierno decidió colocar en circulación una nueva moneda denominada Reichmark, la cual respaldaron con tierras y bienes industriales del país para darle fiabilidad.

El Martes negro (1929):

10.000 millones de dólares (unos 95.000 millones actuales) desaparecieron. En los años previos al martes negro, el Dow Jones hizo millonarios a miles de personas. La Bolsa se convirtió en un hobby para muchos inversores ignorantes que no sabían nada sobre cómo funcionaba el mercado de valores, pero que aun así estaban dispuestos a volcar todo su dinero en acciones de empresas (muchas fraudulentas) de las que no sabían nada.

La enfermedad holandesa 1960

Describe la paradoja que se produce cuando una buena noticia, como el descubrimiento de grandes reservas de petróleo, daña la economía en general de un país. Puede comenzar con una gran afluencia de efectivo extranjero para explotar un recurso recién descubierto.

La enfermedad holandesa suele relacionarse con el descubrimiento de nuevas fuentes de recursos naturales.

No obstante, puede ocurrir con el desarrollo de cualquier actividad que genere un aumento importante de los ingresos en divisas. Por ejemplo, aumento del precio de los commodities o el flujo de la inversión extranjera.

También conocido como el mal o el síndrome holandés, es un fenómeno que ocurrió en la década de 1960 en el Reino de los Países Bajos, a raíz del descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural en el Mar del Norte. La exportación de este recurso aumentó los ingresos en divisas del país y las consecuencias del aumento de la riqueza, sin embrago algunos efectos no fueron positivos generando un desequilibrio considerable en segmentos económicos importantes. Reflejando una paradoja de ingreso

Origen de la enfermedad holandesa

Características de la enfermedad holandesa

Algunos de los efectos que contempla este fenómeno son los siguientes:

  • Apreciación de la moneda: El efecto principal es que la moneda local se encarece en relación con las divisas. Es decir, aumenta la demanda de moneda local. Por consiguiente, aumenta el precio de las exportaciones no relacionadas con la actividad que genera el boom de ingresos. Con la apreciación del florín, se abarataron los productos importados y disminuyó la demanda de la producción nacional. Esto provocó el cierre de empresas y un incremento en las cifras del desempleo.
  • Pérdida de competitividad: La industria local se vuelve menos competitiva en comparación con el resto del mundo. Debido al aumento, en términos reales, de sus costos de producción. Por ejemplo, aumento de los salarios reales. Igualmente, esto podría provocar la desindustrialización indirecta por los sectores económicos rezagados. Además, con la desindustrialización el país se vuelve más vulnerable a las fluctuaciones de precios del sector en auge. Los productos agrícolas y manufactureros para el consumo propio de la nación consiguieron una dura competencia con productos importados más económicos y los que tradicionalmente eran exportados, entraron en desventaja por la apreciación de la moneda local.
  • Aumento de las importaciones: Además, la industria local debe lidiar con importaciones más baratas que compiten con el producto doméstico. Es decir, mientras los costos de producción locales se elevan, los costos de producción externos se mantienen. Por tanto, los residentes podrían adquirir el mismo producto más barato fabricado en el extranjero. Asimismo, los privilegios que otorgó el sector público al ámbito petrolero y la carencia de medidas para hacer frente a la desigualdad, condenó al país a la monoproducción y la monoexportación.
  • Desempleo: A largo plazo, este fenómeno puede conducir a mayores niveles de desempleo. Esto, debido a que la producción local podría desplazarse a otros países donde los costos de fabricación son menores.

¿Ingresos ordinarios o extraordinarios?

Las estrategias más comunes para superar la enfermedad holandesa tienen que ver con

Un elemento importante de conocer para combatir estos efectos nocivos, es si la nueva riqueza es temporal o permanente:

  • controlar el incremento de la tasa de cambio, conservando una parte de las ganancias en fondos de inversión especial que pueden ser repatriados en el futuro de manera gradual y progresiva. Esto es una alternativa muy positiva para reducir el efecto del gasto público. En el caso de ingresos temporales, la autoridad monetaria puede mitigar los efectos desacelerando la apreciación de la moneda. De esta forma, podría realizar venta de moneda local para mantener el valor. En la práctica, esto es acumulación de reservas.
  • Los expertos también sugieren para reducir el amplio flujo de capitales y evitar el incremento desmedido de la tasa de cambio real, se puede estimular el ahorro con iniciativas como la reducción del impuesto sobre la renta. De esta manera, el país puede rebajar significativamente su necesidad de endeudarse para financiar el déficit público y las inversiones foráneas.
  • También es imperativo aumentar la competitividad del sector manufacturero a través de la inversión en educación y en infraestructuras (carreteras, comunicaciones, escuelas, hospitales, etc.), de manera que toda la economía se vuelva más productiva. Por su parte, si el ingreso es permanente, se requieren cambios económicos estructurales. Por ejemplo, impulsar la productividad de los sectores rezagados para mantener o aumentar la diversificación.

Países como Finlandia, Noruega, Australia, Suecia, Chile y, por supuesto, Holanda, lograron superar esta enfermedad exitosamente.

Críticas al concepto

Como muchas cosas en economía, este concepto no cuenta con la aprobación de todo el gremio. Algunos se preguntan si realmente es un problema y si el término enfermedad es adecuado. Esto, considerando que los ingresos sean permanentes.

Estos detractores, argumentan que estos cambios solo representan el ajuste de la economía a su nueva dinámica. Es decir, los cambios en los bienes transables y no transables son un mecanismo de autocorrección.

https://economipedia.com/definiciones/enfermedad-holandesa.html
La patilla 2017

La crisis petrolera de 1973:

tras años de haber sido rearmado por Occidente por su petróleo, los miembros modestos de la OPEP se avivarion: en medio de la guerra del Yom Kippur, que enfrentaba a Siria y Egipto con Israel, la OPEP utilizó el petróleo como arma contra aquellos que apoyaban a Israel, estableciendo un embargo del crudo árabe.

El precio del petróleo subió mientras que la producción se detuvo, especialmente a EE.UU. y Holanda. El embargó sólo duró cinco meses, pero los efectos aún perduran.

El lunes negro (1987):

¿cómo pudieron desaparecer 500.000 millones de dólares de la Bolsa de Nueva York? Muchos años después, no hay aún una respuesta clara. A finales de octubre de 1987, la Bolsa australiana cayó un 41,8 por ciento, la de Canadá se hundió un 22,5 por ciento, la de Reino Unido un 26,4 por ciento y la de Hong Kong cayó un 45,8 por ciento.

Una conocida teoría atribuye el desplome a la contratación programada inmediata y a la creciente influencia de los ordenadores en Wall Street.

El error de diciembre (efecto tequila) 1994:

La crisis económica de México de 1994 fue provocada por la falta de reservas internacionales, causando la devaluación del Peso en la presidencia de Ernesto Zedillo.

El asesinato del candidato presidencial mexicano, Luis Donaldo Colosio, en marzo de 1994 dio paso a una serie de decisiones que derivaron en la grave crisis financiera y bursátil del país azteca a mediados de la década de los 90.

La coyuntura política generó una fuga de capitales que desplomó las reservas internacionales de 29.000 millones a 10.500 millones de dólares. Ante este panorama, la administración del flamante presidente, Ernesto Zedillo, decidió el 19 de diciembre de 1994 devaluar abruptamente el peso mexicano (más del 50% frente al dólar).

“El efecto tequila”, como también se conoce este hecho histórico, causó daños enormes. Con el aumento de las tasas de interés y el desplome del peso, el sistema bancario sufrió un golpe mortal y un aumento espectacular de su cartera vencida.

Miles de acreedores de la deuda de la banca comercial se declararon en quiebra y diversas entidades bancarias desaparecieron o fueron polémicamente rescatadas con fondos públicos.

La situación también obligó a cientos de negocios a bajar las santamarías y a numerosos mexicanos a perder su patrimonio. Muchos expertos se atreven a afirmar que el costo de la quiebra bancaria lo sigue pagando la sociedad azteca en la actualidad.

Para poder amortiguar la crisis, México necesitó de un “paquete de rescate” que facilitó el entonces presidente de los Estados Unidos (EE.UU), Bill Clinton, quien autorizó una línea de crédito por $20.000 millones de dólares, más otros $30.000 millones de dólares de “ayuda internacional”, para el Gobierno Mexicano que le permitieran garantizar a sus acreedores el cumplimiento cabal de sus compromisos financieros y que obligó a establecer un sistema de libre flotación.

De esta crisis, sin embargo, hay lecciones positivas. El hecho de que la moneda se haya mantenido en libre flotación hasta la actualidad ha sido muy positivo para la economía mexicana y los políticos han entendido que por muy poderosos que sean, nadie puede oponerse a la fuerza del mercado.

La crisis del sudeste asiático 1997

En 1997, los países del sureste asiático eran considerados como las economías más dinámicas del mundo: presumían de altas tasas de crecimiento, superávit en cuentas públicas, gran apertura comercial, estabilidad cambiaria con tipos de cambio fijos y una baja inflación.

Sin embargo, los que se atrevieron a bautizar el fenómeno como “el milagro asiático”, desconocían las regulaciones bancarias deficientes, las especulación de divisas y la concesión de préstamos de alto riesgo (muchas en divisas internacionales), que se realizaban en países como Tailandia, Corea del Sur, Malasia e Indonesia.

Cuando Estados Unidos decidió bajar los tipos de interés para tratar de frenar su propia recesión, inmediatamente el mercado norteamericano se volvió más atractivo que el asiático, que pasaba a ser demasiado arriesgado para los inversionistas.

Ante una salida masiva de capitales de fondos de inversión y especuladores decepcionados (por un rendimiento menor en sus inversiones de lo esperado), el gobierno tailandés se decanta por devaluar su moneda el 2 de julio de 1997, colocando el bath de 24 a 40 por dólar en apenas una semana.

Como la moneda de Tailandia perdió un 80% de su valor, las deudas de las empresas y de las entidades financieras se dispararon en cuestión de días, con lo cual los inversores pidieron el reembolso de capitales en dólares.

Lo siguiente fue una reacción en cadena: reducción de las importaciones, bolsas devaluadas, altos precios, suspensión de pagos, bancarrotas, retiro de capitales, crecimientos negativos del PIB, subida empinada dentro de la deuda privada y desplome económico generalizado. Como una infección, la desconfianza contagió al resto de los mercados que registraron caídas fuertes (Corea del Sur, Indonesia, Malasia y Tailandia).

En Indonesia, la exorbitante inflación en los alimentos generó un levantamiento en el país que derrocó la dictadura de Suharto (31 años en el poder) y comenzó la transición hacia la democracia.

La recuperación solo fue posible con la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y los países del G-7, que desembolsaron 95.000 millones de dólares a cambio de que las naciones afectadas se comprometieran a realizar reformas en sus políticas monetarias, elevando las tasas de interés y reestructurando tanto el sistema bancario como la gobernanza, para catalizar el crecimiento económico en el menor tiempo posible.

Es innegable que estos eventos históricos permiten afirmar que el pasado es un instrumento para comprender el presente y preparar el futuro. A pesar de que cada generación afronta los desafíos como si fueran únicos, los responsables de tomar las últimas decisiones económicas en Venezuela han demostrado que tienen poca paciencia para mirar hacia atrás y por ello, estamos repitiendo los errores del pasado.

Rectificar es una decisión que consiste en sacar fruto de las lecciones aprendidas a partir de coyunturas propias o externas, que permiten evitar el declive de una nación y la destrucción de las oportunidades de nuestro futuro.

La crisis argentina (el cacerolazo y corralito) 1999:

La dictadura, la guerra de las Malvinas, el colapso económico y una masiva inflación. Su deuda creció a lo largo de la década de los 90, y todo esto unido a la gran corrupción existente en este país, Argentina entró en una gran recesión en el año 1999. Los inversores perdieron la confianza en las empresas de este país, lo cual llevó al gobierno a congelar las cuentas bancarias durante un año, permitiendo sacar dinero de ellas en

La burbuja de las puntocom y los ataques terroristas machacan los mercados financieros (2001):

en los albores del siglo XXI el nuevo invento objeto de deseo era Internet. Empresas recién creadas como Terra valían en bolsa mucho más que una vetusta Telefónica, luego protagonizó uno de mayores descalabros en España de las tecnológicas.

Los inversores siguieron comprando. Un año después la prestigiosa NBC anunció el cierre de su página web. Era el comienzo de fin: detrás de muchas puntocom sólo había aire. La caída de las bolsas, en esta ocasión parecía escalonada hasta el 11 de septiembre.

Crisis económica española de 2008:

un deterioro que se empezó a advertir en los principales indicadores macroeconómicos y cuyas consecuencias se han extendido hasta la actualidad, no sólo en el plano económico sino también en el político y social.

Esta crisis se enmarca dentro de la Crisis económica de 2008. El comienzo de esta crisis supuso para España la explosión de otros problemas: el final de la burbuja inmobiliaria, la crisis bancaria de 2010 y finalmente el aumento del desempleo.

Crisis económica venezolana por la era de “El chavismo” 2010-

La crisis económica ha sido consecuencia de tres elementos principales: Primero la aplicación de medidas económicas completamente erradas, Segundo una profunda corrupción en todos los aspectos del gobierno y tercero la creencia ciega e ingenua de que un superávit por efecto de los muy elevados precios del petróleo iban a durar por trecientos años para ocultar las consecuencias catastróficas de los dos primeros elementos. Ciertamente desde los primeros años de gobierno toda la base de desarrollo económico del país ha estado en decrecimiento salvo y opacado por los ingresos de la industria petrolera, pero luego de la primera década del siglo 20, al estabilizarse y decaer los precios del petróleo, aunado a falta de la necesaria inversión en el área, expropiaciones , restricciones del control de cambio de la moneda (desde 2003), y mantener sin corregir los dos primeros elementos ya mencionados  llevaron al país a una crisis sin precedentes del país que inicio en el 2010 comenzó a  acentuarse en el 2013.

Un artículo de 2017, describe lo siguiente:

A pesar de que múltiples analistas y economistas lo advirtieron durante años, fue el propio presidente ecuatoriano, Rafael Correa, -uno de los últimos vestigios de la alianza socialista construida por Hugo Chávez- quien reconoció en una visita a Chile en mayo de 2014, que la crisis política venezolana fue ahondada por errores económicos cometidos por el gobierno de Nicolás Maduro. “Se han cometido, con mucho respeto, desde mi punto de vista, errores económicos, por ello hay problemas económicos y eso exacerba las contradicciones”, opinó el Jefe de Estado en su viaje para aceptar un doctorado honoris causa de la Universidad de Santiago de Chile (Usach).

Sin embargo, durante los cuatro años que lleva Nicolás Maduro en el poder, el Mandatario ha hecho oídos sordos ante todas las críticas y ha optado por responsabilizar a “la guerra económica” de la escasez, inflación y la ausencia de producción nacional en incontables oportunidades.

Pero no hay argumento o falacia que permita exculpar la improvisación y la falta de planificación de un gobierno que busca imponer un “Estado Comunal”, mediante la ejecución del Plan de la Patria que ideó Chávez, bajo una visión ideológica única, cuyas bases no están contempladas en nuestra Constitución

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra  y lamentablemente para la revolución bolivariana, a pesar de las excusas, la historia nos lo demuestra

Fuentes:

Fuente : Por: lapatilla.com  Mar 26, 2017 12:02 El chavismo recicló todos los fracasos económicos de la historia

https://www.portafolio.co/tendencias/crisis-economicas-importantes-historia-85770